Los celos, ese sentimiento que aprisiona
Casi nadie puede presumir de no haberse sentido alguna vez celoso, y es que el sentimiento a veces travieso, las más doloroso de los celos, es algo que parece estar inherente en nuestra naturaleza, nos encelamos de la madre que por momentos preste atención a alguien más, de la maestra que regaló un punto al chico que se sienta en la banca atrás, convertidos en adolescentes encelamos de las amigas y empezamos a sentir los celos que inspira el amor.
Los celos para algunos se traducen en amor…somos tan dispares en nuestras formas de pensar y vivir, que para algunos es algo que les halaga y para otros que los aprisiona. En realidad los celos en su medida justa, avivan la pasión, confirman el cariño y contribuyen a la vanidad, de manera sana claro está, de aquel que se siente encelado. Pero cuando salen de los límites, cuando los celos cohiben a alguien, aprisionan a otro, y convierten un sentimiento en una desilusión es cuando dejan de ser agradables, para convertirse en el primer paso a ser lo que no queremos ser: enfermos de los celos.
Escrito por Sunday |
31 de diciembre de 2009 |
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